Desde hace unos días nos están diciendo los medios de comunicación que el incendio de Málaga se trata de un “incendio de sexta generación”. ¿A qué se refieren exactamente?

Los que me seguís desde hace años sabéis que no soy muy partidario de poner nombres extraños, rozando el sensacionalismo, que desde parte de la prensa se usa para designar algunos fenómenos que tienen lugar en nuestro planeta. Entre estos términos destacaría la famosa Ciclogénesis Explosiva, que se refiere a una borrasca profunda que se forma en poco tiempo. También La Bestia del Este, que algunos usan para designar las irrupciones de aire frío que tenemos en invierno y llegan de Siberia.

Esta vez la sorpresa me la he llevado con el incendio de sexta generación. ¿Es este otro caso de sensacionalismo? No, esta vez no. En cuanto lo oí, tuve que ir rápidamente a buscar información para intentar averiguar de dónde había nacido esto de “sexta generación” y si era cierto que el incendio de Málaga era el primero que cumplía estos requisitos en España. También, si como cuentan algunos, es por culpa del cambio climático.

 

LOS PEORES INCENDIOS

 

Un incendio de sexta generación es un incendio cuya energía liberada es tan grande que llega a modificar la meteorología de su entorno provocando incluso tormentas (Carracedo, 2019). Esto se refiere a los famosos pirocúmulos, esas nubes que se forman en la parte superior de los incendios fruto del calor, bajo ciertas condiciones meteorológicas, y que pueden llegar a producir sus propias tormentas con descargas eléctricas, hecho que puede provocar nuevos incendios. También las corrientes de aire que generan pueden llegar a hacer que las pavesas, esos pequeños trozos en llamas que libera un incendio, vuelen a kilómetros de distancia, desencadenando otros incendios. Pero no solo hay corrientes ascendientes. Puede haber descendientes que aviven las llamas.

Estos incendios son tan grandes y violentos que hacen inútiles los esfuerzos de las brigadas forestales. Es decir, que el fuego avanza más rápido que lo que el ser humano puede contener. Por este motivo también podemos escuchar que se trata de incendios de última generación, megaincendios o tormentas de fuego, entre otros.

 

LA SEXTA GENERACIÓN Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

 

Desde el año 1950 se han clasificado los grandes incendios en distintas generaciones dependiendo de las hectáreas arrasadas, su comportamiento o sus consecuencias, entre otros. Así podemos verlo en esta tabla:

tabla incendios

Como podemos observar, desde 2016 la sexta generación hace referencia a todos esos incendios provocados por la aridez extrema consecuencia del cambio climático. Modifican la meteorología de su entorno y provocan tormentas de fuego. Esto último se refiere a la formación de pirocúmulos.

Según los expertos, el incendio que ahora mismo sigue ardiendo en Málaga es el primero que cumple estas características en nuestro país. Quizá es demasiado temprano para decir eso y será necesario un estudio posterior que necesitará de meses o años, pero en el panorama actual en el que el cambio climático está tan presente, no es de extrañar que acabe siendo así.

 

Fuentes:

Carracedo, V. (2018). Caracterización, Evolución e Incidencia de los Grandes Incendios Forestales en el Noroeste de España. Universidad de Cantabria.

Castellnou, M. (2018).  Los incendios de sexta generación son más difíciles de controlar y afectan a medio planeta. En: La Vanguardia, la actualidad del medio ambiente, 17 de agosto de 2018.