domingo, 1 de enero de 2017

La cámara oscura



Como ya conoces mi pasión por la fotografía, hoy me gustaría enseñarte algo que puedes hacer de forma sencilla en tu casa y que dejará a todos tus amigos con la boca abierta. Vamos a convertir nuestra habitación en una cámara oscura.

En la imagen que encabeza el post puedes ver el resultado en mi habitación. ¿Qué se puede ver? Efectivamente, mi habitación. Pero a la vez, puedes observar tanto en la pared, en el techo como en todas las superficies la imagen de la calle. ¡Incluso de los coches! ¿Cómo se hace?

Primero debemos tapar toda la luz que entre en la habitación. Absolutamente toda. El papel de aluminio de la cocina y un poco de cinta aislante serán suficientes. Hay que ir con cuidado ya que no puede entrar ni un solo haz de luz. Una vez a oscuras, hay que realizar un orificio en el papel de aluminio justo en el centro de la ventana. Tiene que ser completamente redondo. ¿Y de qué tamaño? Hay calculadoras en internet como esta que te dan el diámetro que debe tener el agujero (estenopo). Yo lo hice a ojo, haciendo el agujero cada vez más grande hasta que la imagen estaba enfocada en la pared. A mí me salió de 2 centímetros.

En este punto ya veremos algo proyectado en la pared, pero no lo veremos ni en color ni de forma muy nítida. Nuestros ojos tardan mucho tiempo en adaptarse a la oscuridad. ¿La solución? Hacer una fotografía. Hay que situarse cerca de la ventana, colocar el trípode y hacer una fotografía de larga exposición para que la cámara sea capaz de captar toda la luz.

¿Por qué se ve la imagen invertida? Te dejo un gráfico para que lo puedas entender.




Te recomiendo visitar el trabajo de Abelardo Morell en el que suele utilizar esta técnica de forma fascinante.  



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