domingo, 11 de enero de 2015

A toda velocidad


Desgraciadamente el mundo de la aviación está de actualidad. Los últimos accidentes aéreos no han hecho otra cosa que dar malas noticias. Pero ayer el periódico británico The Telegraph se descolgó con una sorprendente noticia en la que la meteorología tiene mucho que ver y en la que, por fin, no hay fallecidos de por medio.

Un Boeing 777 de la compañía British Airways logró hacer la ruta Nueva York - Londres en 5 horas y 16 minutos, cuando lo normal es hacerlo entre 6 y 8 horas. El responsable de esta rapidez fue el viento favorable de cola que el avión se encontró durante su ruta de hasta 322 km/h. De esta manera, el avión pudo cruzar el Atlántico a una velocidad escandalosamente alta: 1.199 km/h. 

The Telegraph

Que el piloto escogiera esa ruta no fue casualidad. Cuando los aviones tienen que recorrer grandes distancias, intentan aprovechar corrientes de aire que hay en la atmósfera a una altitud aproximada de 10 kilómetros. Son los denominados "jet streams" o "corrientes en chorro". Ahí el viento puede llegar a moverse entre los 90 km/h y los 400 km/h. La cantidad de combustible y de tiempo que se puede ahorrar en un viaje transoceánico hace que los aviones se desvíen cientos o miles de kilómetros de lo que sería el camino más recto para aprovechar estas auténticas autopistas atmosféricas. 

Wikipedia

Tanto el hemisferio norte como el hemisferio sur tienen dos corrientes en chorro: una polar y otra subtropical. La presencia de estas se explica debido a la rotación de la Tierra y el calentamiento atmosférico provocado por la radiación solar.

Wikipedia
Este es el motivo por el cual en tus viajes de avión tardes más en hacer el viaje de ida que el de vuelta (o al revés) y que la ruta sea distinta. 


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