domingo, 13 de julio de 2014

¿Dónde tenemos que aplicarnos el perfume?


Puede parecer una pregunta obvia y sin importancia, pero no es así. Perfumarte por la mañana no es lanzarte el líquido por cualquier parte del cuerpo a lo loco. La ciencia se esconde detrás de la forma correcta de hacerlo.

Los perfumes tienen un alto contenido de alcohol y por esta razón son muy volátiles. Si no lo fueran, nunca llegaría la fragancia a nuestro olfato. El tema de la evaporación y la volatilidad es de vital importancia ya que si resultan demasiado bajos, por más que te perfumes no olerás a nada, y si son demasiado altos, el olor te abandonará a los pocos minutos.

¿Cuál es el truco para ir bien perfumado? Fíjate en las películas. Aunque no te puedes creer todo lo que ves en el cine, las protagonistas siempre se perfuman el cuello y luego las muñecas. ¿Por qué? Porque son zonas “calientes” en las que pasan venas grandes y la temperatura corporal es más alta. Esto provoca que el perfume que aplicamos ahí se evapore más rápido y el olor resultante es más intenso. Además, son partes del cuerpo que solemos “compartir” de cerca con otros, dando la mano o un beso en la mejilla, por ejemplo.

Pero si solo aplicamos el perfume en estos puntos, lo perderemos rápido. Un rápido flis-flis en otras partes no tan calientes nos garantizará que aunque no olamos de forma tan intensa en un principio, sí que nos acompañará durante más horas.   

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