sábado, 26 de abril de 2014

El olor de las manos tras tocar monedas


Todos tenemos la sensación de tener las manos sucias después de que el dinero haya pasado por nuestras manos. "¿Qué habrán hecho con este billete?" o "¿En qué bolsillos habrá estado esta moneda?" son algunas de las preguntas que se nos pasan por la cabeza. Mejor que nadie nos las conteste.

Hoy vamos a descubrir qué es lo que causa ese olor característico que liberan nuestras manos tras estar en contacto con monedas. Y la respuesta, lejos de lo que podríamos pensar, no tiene nada que ver con la suciedad de las monedas.

El olor que adquieren nuestras manos al tocar monedas es muy parecido al que se experimenta cuando hemos tocado algo metálico como una barandilla o unas llaves. Un olor que podría ser una mezcla de óxido y sudor, algo muy desagradable.

El metal de las monedas no huele. Lo que huele es la reacción química que se produce del contacto entre el metal y los lípidos (grasas) presentes en nuestra piel. Cuando ambos entran en contacto, reaccionan y se liberan gases que huelen de forma muy parecida al óxido. Por cierto, también se parece al sabor de la sangre. Esto no es una casualidad ya que la sangre contiene hierro.

Ahora no te pongas a chupar monedas ni a lamer billetes porque ambos están cargados de bacterias de todo el mundo. Si los del C.S.I. los analizaran, montarían una fiesta. 

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