¿Por qué hay fruta de tantos colores?

Detrás de los llamativos colores de la fruta hay una lucha encarnizada por la supervivencia

¿Superó la barrera del sonido Baumgartner?

Un gran evento publicitario que merece ser analizado más profundamente

Los helados y el dolor de cabeza

Ahora entenderás por qué te duele la cabeza al comerte rápido un helado

Otras formas de beber

Algunos insectos disponen de sistemas alternativos muy curiosos

Uno de los suicidios más famosos

Detrás de los azucarillos alargados se esconde una gran tragedia

miércoles, 29 de mayo de 2013

A por las circumpolares


Estamos a puntito de estrenar el mes de junio y las buenas temperaturas cada día están más cerca. Es cierto que este año el calor se está retrasando un poco, pero llegará. Si eres aficionado a la astronomía sabrás que el cielo nocturno de los meses más fríos del año es más espectacular debido a la cantidad de objetos que pueden observarse. Las noches de verano no tienen estrellas, nebulosas o galaxias tan atractivas, pero las agradables temperaturas hacen que la observación sea mucho más cómoda.
Aprovechando que las noches son más largas en verano, hay un tipo de fotografía astronómica muy sencilla al alcance de todos que suele dar lugar a resultados espectaculares. Se trata de las fotografías de larga exposición a las estrellas circumpolares.

Las estrellas circumpolares son aquellas que se encuentran cerca de la Estrella Polar. La Estrella Polar marca el eje de rotación de las estrellas durante la noche.  Siendo más rigurosos, las circumpolares son aquellas que están cerca de la Estrella Polar y que aunque el cielo rote, nunca se ocultan tras el horizonte. Aquí te dejo el truco para encontrar la Estrella Polar, mirando hacia el norte:

Para hacer este tipo de fotografías consulta el manual de tu cámara. Tienes que seleccionar la acción “bulb”, aunque algunas marcas lo llaman de forma distinta. Mientras mantengas el pulsador de disparo accionado, la foto se estará haciendo. Así, puedes hacer fotos de minutos, incluso horas, de exposición.

Dos recomendaciones. Un disparador automático con cable te ayudará a no tener que mantener el dedo pulsando y evitarás los temblores a la cámara. Siendo las fotos de tan larga exposición, la batería suele agotarse en muy poco tiempo. Tenlo presente.
Los resultados de estas fotos nunca decepcionan. La estrella que queda estática en el centro es la polar y el resto giran a su alrededor. Aunque parezca que el cielo gire, recuerda que las estrellas restan estáticas. Es la Tierra la que gira y provoca este efecto.
Si quieres ir un poco más lejos y perfeccionar esta técnica, puedes obtener imágenes como las que tiene publicadas el fotógrafo Alex Cherney. Aquí te dejo dos ejemplos:




viernes, 17 de mayo de 2013

El vendaval que levantó a un joven y a su burro



Está claro que nos encanta hablar del tiempo. Es lo que hacemos todas las mañanas. Hoy en día son las redes sociales las que se encargan de registrar lo que ocurre en nuestro cielo. “¡Tormentón en Sevilla!”. “¡Granizando en Lugo!”. Twitter es un buen ejemplo y un buen lugar de seguimiento incluso para los profesionales de la comunicación del tiempo. Pero antiguamente también se documentaban algunos fenómenos meteorológicos, sobre todo, aquellos que provocaban daños.
Una herramienta genial que ofrece la web de nuestra Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) es la de efemérides. Hay datos muy útiles de registros de lluvia escandalosos, temperaturas anormales en algunas fechas y fallecidos por temporales. Pero lo más curioso son las efemérides más antiguas.
Si consultas las efemérides del pasado día 15 de mayo, aparece lo siguiente:
15 de mayo de 1681: “Nevisca con viento huracanado en la Cerdaña. Levanta a un joven y a su burro, resultando muertos instantáneamente al caer”
Me despierta muchísima curiosidad saber quién documentó estas dos muertes. Y quien lo hizo, tuvo que contar obligatoriamente con testigos que vieron lo sucedido.
También hay otra aún más antigua:
15 de mayo de 1554: “Cae un rayo en la Catedral de Santiago de Compostela y causa tres muertos”.
Si vas consultando día a día te darás cuenta de la cantidad de veces que se hicieron rogativas para que lloviera, o bien al revés, para que dejara de llover. Antiguamente no había embalses y se dependía mucho del agua que caía del cielo.  

domingo, 12 de mayo de 2013

La nieve de algodón en primavera


Oficialmente ya está aquí la primavera con todos sus elementos típicos: chaquetas por la mañana, mangas cortas y tirantes al mediodía, las primeras faldas paseando por la calle, los campos llenos de flores, la gente estornudando… y la tan injustamente odiada “nieve de algodón”. A través de la ventana de la redacción de informativos hoy ha sido el primer día del año en el que se ha visto. Seguro que en otros puntos de nuestra geografía hace días que se ve.
Los desafortunados que estos días tienen la nariz roja de tanto sonarse, pueden echarle la culpa al olivo, al plátano o a las gramíneas. Nunca a las bolitas de algodón que sobrevuelan ya nuestras cabezas y que empiezan a acumularse en las aceras de nuestras calles. ¿Por qué? Porque estos copos no son polen, sino semillas del chopo. De esta manera, no producen alergia.

Son los chopos hembra los que producen esta pelusa al abrir sus frutos en esta época del año. Los chopos macho sí que liberan polen, pero como sucede en la mayoría de especies, es invisible.
Lo que resulta sorprendente es el método tan efectivo que tiene el chopo de repartir estas semillas: dotando a cada una de ellas de un envoltorio de pelos blancos y muy ligeros. Así, las semillas son esparcidas a metros y metros de distancia gracias a la acción del viento, de la misma forma que un barco consigue navegar con su vela.
En pocos casos el polen es visible a simple vista, pero cuando lo hace, es un espectáculo. Como en la siguiente imagen, del Parque Nacional del Lago del Cráter, en Oregón, Estados Unidos. Un remolino en el lago dibuja un espiral con el polen que se ha depositado en la superficie. 


sábado, 11 de mayo de 2013

Delfines rosa en peligro


Veo a compañeros sorprendidos por el título de este post. ¿Delfines rosas? Sí, existen. Tampoco es una cosa tan rara ver animales rosas. Sin ir más lejos, los cerdos lo son. Y también la pantera rosa. Lo siento, a todo el mundo le viene a la cabeza. A mí también. El rosa no es un color tan raro. Nosotros no nos diferenciamos tanto de ese tono.
La Hong Kong Dolphin Conservation Society acaba de manifestar la posibilidad de que desaparezcan de sus aguas en poco tiempo. De hecho, el número de ejemplares ha pasado de 158 en sus costas en 2003 a tan solo 78 en 2011.  
Este tipo de delfín es un imán para los turistas. A nadie le interesa que desaparezca. Es una variedad genética del delfín jorobado del Océano Índico y Pacífico muy apreciada y que incluso se le ha llegado a atribuir poderes.

Los motivos de su progresiva desaparición son la pesca excesiva, el aumento del tráfico marítimo, la contaminación del agua y el desarrollo costero. Así, la WWF (World Wide Fund for Nature) concluye que se está destruyendo su hábitat de forma irremediable.
Ahora hace falta que las autoridades hongkonesas se pongan manos a la obra.
¿Os apetece un pastelito rosa?   


viernes, 10 de mayo de 2013

El papel de la altitud en las pelotas de tenis




Estos días estamos viendo el Mutua Madrid Open de tenis en la Sexta. Ayer Nadal hizo unas declaraciones sorprendentes en las que decía que notaba mucho la altitud de Madrid en su forma de juego por culpa de la mayor velocidad de las pelotas. La capital de España se encuentra aproximadamente a 650 metros sobre el nivel del mar. Si hasta ahora sabíamos que a más altura más complicado lo tiene el cuerpo humano para hacer deporte porque dispone de menos oxígeno, ¿se ven las pelotas de tenis también afectadas por la altitud? Como podías imaginar, sí. Dos son los factores que influyen: la densidad y la presión del aire.
A medida que vamos subiendo en altura, la densidad del aire es menor hasta llegar a casi 0 en el espacio. De esta manera, la pelota de tenis que se mueve en una atmósfera menos densa tiene menos resistencia al aire y se mueve más rápido.
Otro factor es el de la presión atmosférica. A nivel del mar el aire que tenemos encima de nuestras cabezas “pesa mucho”. Cuando estamos en la cima de una montaña, el grosor de atmósfera que tenemos encima nuestro es menor, con lo cual “pesa menos”. Así, hay menos presión en las alturas. Una pelota de tenis es muy sensible a este cambio. Si cogemos una pelota de casa y nos la llevamos a la montaña, veremos como se endurece e incluso es un poquito más grande. Si nos la llevamos a nivel del mar se vuelve blanda porque el aire que la rodea “pesa más” y la aplasta.

De esta forma un partido de tenis que se juegue en una localidad a mucha altitud verá como las pelotas son más duras porque hay menos presión atmosférica y saldrán con más rebote de la raqueta. Por esta razón se fabrican ya pelotas a distintas presiones para compensar el efecto de la presión atmosférica.
Resumiendo, la pelota que interviene en un partido que se juega a una elevada altitud se mueve a mayor velocidad en el aire porque éste es menos denso. Además, consigue rebotes más grandes con las raquetas y el suelo porque la pelota es más dura al haber menor presión atmosférica.
Así que Nadal efectivamente tiene razón.
Como curiosidad, he encontrado aquí una comparativa entre un saque con las mismas condiciones iniciales de velocidad, altura de pelota y ángulo en Madrid y otro en Sevilla para comprobar matemáticamente los efectos de la diferencia de altitud. El resultado analizando el primer impacto de la pelota contra el suelo dice esto:
Madrid (650m altitud): Velocidad final de la pelota: 43,39 m/s. Tiempo de vuelo: 0,358 s.
Sevilla (12m altitud): Velocidad final de la pelota: 42,53 m/s. Tiempo de vuelo 0,361s.  
En Madrid, ciudad que tiene mayor altitud que Sevilla, la pelota de tenis consigue mayor velocidad. Madrid tiene menor densidad del aire y menor presión atmosférica.
Aunque si me dieran a mí una raqueta y una pelota, los notaría igual a nivel de mar que en el Himalaya.
Lo de las pelotas de tenis es todo un mundo. 

Por cierto, vuelvo a recordarte que no es lo mismo "altura" que "altitud". La altitud se refiere a lo alto que está algo respecto el nivel del mar. La altura es lo alto que es algo respecto el suelo. Así, las ciudades tienen siempre altitud y la siguiente ardilla vive, por ejemplo, a 5 metros de altura respecto el suelo.







Un láser anti chatarra con acento español


Ya es de sobra conocida la gran cantidad de basura espacial que orbita alrededor de nuestro planeta. Pero tal y como pasa en casa cuando vemos las pelotillas de polvo acumularse en las esquinas y decimos basta, la comunidad científica se ha puesto manos a la obra para empezar a limpiar tanta chatarra.
Muchas han sido las propuestas que se han presentado. Todas ellas propias de la ciencia ficción. La que más números tenía de llevarse a cabo era la construcción de un satélite “basurero” que fuera capturando uno a uno los satélites.

Pero más increíble es la puesta en marcha de un proyecto en el que participa la Universitat Rovira y Virgili de Tarragona. Se trata de un láser de gran potencia que dispararía desde la Tierra e impactaría contra los satélites. Éstos verían modificada su órbita, acercándola a la Tierra, y la atmósfera se encargaría de desintegrar cada uno de los satélites inutilizados.


No deja de ser un proyecto, pero algo es algo. La gran acumulación de basura espacial, más que preocupante, empieza a ser peligrosa. Fíjate en la siguiente imagen.


Objetos orbitando de gran tamaño, que se consideran así los que son mayores de 10 centímetros, hay unos 10.000. Pero objetos de menos de un centímetro (clavos, tuercas…) hay aproximadamente 35 millones. A la velocidad a la que se mueven pueden provocar, y ya han provocado, algún accidente. Como el anterior impacto de uno de ellos en un panel solar.
¿Tendrá la suficiente puntería el láser para acertar con estos objetos?