viernes, 12 de abril de 2013

¿Tendremos alguna vez el tiempo que nos gusta?


A los meteorólogos nos gusta hablar del tiempo. En el ascensor, también. Nunca nos sentimos incómodos porque nos encanta lo que hacemos. Lo que más nos suele preguntar la gente es cuándo llegará el calor o el frío. Pero antes de terminar la respuesta siempre llega el temido... "¿y tú no puedes hacer nada?" Aquí cada meteorólogo ya responde de una manera distinta dependiendo de su sentido del humor. A veces he llegado a mirar de reojo el botón rojo de "pulse en caso de emergencia"

Nosotros somos, sin duda, el gran buzón de quejas del tiempo. Hemos pasado el invierno y los compañeros de redacción llevan semanas preguntando cuándo llegará el calor. A la que pasemos dos semanas de calor, nos volverán a preguntar cuándo bajarán las temperaturas. Si llueve, cuándo dejará de hacerlo. Y si no llueve, cuando lo hará. 

La frase que no solemos escuchar es: "Oye, qué tiempo tan bueno hace, qué bien se está". Esto hace plantearme una pregunta: ¿alguna vez llegamos a estar contentos con el tiempo que tenemos? Este país está acostumbrado a quejarse, ¿o realmente hay motivos para hacerlo?

La Península Ibérica tiene un clima peculiar. Bueno, en realidad tiene bastantes, pero en general vienen caracterizados por los extremos. En invierno no es raro registrar heladas y alguna nevada cerca de la costa, y en verano la canícula puede ser inaguantable. El confort térmico quedaría reducido a las dos estaciones intermedias: la primavera y el otoño. Durante los últimos años nos da la sensación de que estas estaciones se acortan. Los datos que muestran los estudios sobre el impacto del cambio climático en España confirman que el clima vendrá marcado cada vez más por los extremos, así que primavera y otoño se verían aún más reducidos.

Otro factor a tener en cuenta es la diferente percepción que tenemos cada uno de la temperatura del entorno. Lo habrás comprobado si trabajas en un ambiente cerrado con más personas y las guerras que se producen para regular los climatizadores, abrir las ventanas...

En este sentido debemos admitir que el hombre no está totalmente adaptado a su medio. Necesitamos la ropa para abrigarnos durante casi todo el año. Mientras otros animales solo con regular su temperatura corporal se adaptan a su entorno. 

Así que objetivamente podemos decir que solo durante unas pocas semanas al año podemos disfrutar de un tiempo confortable. Pero el meteorólogo no puede hacer nada si hace demasiado frío o calor. ¡No maten al mensajero!

0 comentarios:

Publicar un comentario