¿Por qué hay fruta de tantos colores?

Detrás de los llamativos colores de la fruta hay una lucha encarnizada por la supervivencia

¿Superó la barrera del sonido Baumgartner?

Un gran evento publicitario que merece ser analizado más profundamente

Los helados y el dolor de cabeza

Ahora entenderás por qué te duele la cabeza al comerte rápido un helado

Otras formas de beber

Algunos insectos disponen de sistemas alternativos muy curiosos

Uno de los suicidios más famosos

Detrás de los azucarillos alargados se esconde una gran tragedia

domingo, 28 de abril de 2013

El videowall de la méteo



De todas las preguntas que nos hacen a los meteorólogos, la que más solemos escuchar es la de… “Vosotros cuando presentáis, no veis los mapas, ¿verdad?” El croma en los espacios del tiempo se hizo famoso gracias a la película “Atrapados en el tiempo”, protagonizada por Bill Murray. Si bien esta técnica tuvo un gran papel en la televisión de nuestro país, actualmente pocos son los compañeros que la utilizan.
Otro día hablaremos de forma más detallada sobre el croma y su funcionamiento. Hoy os quería hablar de nuestro videowall a raíz de lo que nos sucedió hace unos días en la méteo.
En la Sexta nunca hemos utilizado el croma. Disponemos de seis pantallas planas, o plasmas, encajados uno al lado del otro formando un gran panel conjunto. En la fotografía del plató que encabeza este post podrás observar con claridad cómo están dispuestas estas pantallas ya que no encajan perfectamente. Por cierto, son televisiones planas como las que muchos tenemos en casa, pero de gran tamaño.

Ahora entenderás lo que nos pasó en esa méteo. Uno de los cubos, que así los denominamos en la tele, perdió la señal y aparecieron las típicas interferencias u hormiguitas. El realizador actuó con rapidez y puso la imagen a pantalla completa para dar tiempo a solucionar el problema. Tardó pocos segundos en volver en sí y se pudo continuar el espacio con total normalidad.


Como se suele decir en televisión… “Son cosas del directo”. Pero un mal rato sí que se pasa, no os voy a engañar.    

viernes, 12 de abril de 2013

¿Tendremos alguna vez el tiempo que nos gusta?


A los meteorólogos nos gusta hablar del tiempo. En el ascensor, también. Nunca nos sentimos incómodos porque nos encanta lo que hacemos. Lo que más nos suele preguntar la gente es cuándo llegará el calor o el frío. Pero antes de terminar la respuesta siempre llega el temido... "¿y tú no puedes hacer nada?" Aquí cada meteorólogo ya responde de una manera distinta dependiendo de su sentido del humor. A veces he llegado a mirar de reojo el botón rojo de "pulse en caso de emergencia"

Nosotros somos, sin duda, el gran buzón de quejas del tiempo. Hemos pasado el invierno y los compañeros de redacción llevan semanas preguntando cuándo llegará el calor. A la que pasemos dos semanas de calor, nos volverán a preguntar cuándo bajarán las temperaturas. Si llueve, cuándo dejará de hacerlo. Y si no llueve, cuando lo hará. 

La frase que no solemos escuchar es: "Oye, qué tiempo tan bueno hace, qué bien se está". Esto hace plantearme una pregunta: ¿alguna vez llegamos a estar contentos con el tiempo que tenemos? Este país está acostumbrado a quejarse, ¿o realmente hay motivos para hacerlo?

La Península Ibérica tiene un clima peculiar. Bueno, en realidad tiene bastantes, pero en general vienen caracterizados por los extremos. En invierno no es raro registrar heladas y alguna nevada cerca de la costa, y en verano la canícula puede ser inaguantable. El confort térmico quedaría reducido a las dos estaciones intermedias: la primavera y el otoño. Durante los últimos años nos da la sensación de que estas estaciones se acortan. Los datos que muestran los estudios sobre el impacto del cambio climático en España confirman que el clima vendrá marcado cada vez más por los extremos, así que primavera y otoño se verían aún más reducidos.

Otro factor a tener en cuenta es la diferente percepción que tenemos cada uno de la temperatura del entorno. Lo habrás comprobado si trabajas en un ambiente cerrado con más personas y las guerras que se producen para regular los climatizadores, abrir las ventanas...

En este sentido debemos admitir que el hombre no está totalmente adaptado a su medio. Necesitamos la ropa para abrigarnos durante casi todo el año. Mientras otros animales solo con regular su temperatura corporal se adaptan a su entorno. 

Así que objetivamente podemos decir que solo durante unas pocas semanas al año podemos disfrutar de un tiempo confortable. Pero el meteorólogo no puede hacer nada si hace demasiado frío o calor. ¡No maten al mensajero!

domingo, 7 de abril de 2013

¿Será un verano con muchos incendios?


Estamos en plena época de lluvias en España y quizá la pregunta que titula el post de hoy te parecerá fuera de lugar. Pero es ahora el momento de plantearse esta cuestión por más de un motivo. No pretendo ser alarmista, pero sí comentar algo que tiene bastantes posibilidades de suceder.

Durante las últimas semanas la lluvia no ha dejado de caer en nuestro país. Los embalses están llenos, los ríos se desbordan, los prados están encharcados… parecen todas buenas noticias, pero no es así. Y lo descubriremos cuando deje de llover.

Con la cantidad de agua que ha caído, la vegetación, una vez encadenemos algunos días soleados, empezará a crecer a un ritmo rapidísimo. Nuestros prados se pondrán verdes y llenos de flores. Los primeros que se darán cuenta de esto serán los alérgicos. Si todo sigue así, tendremos unos niveles de polen altísimos. De esto no nos libraremos.

Si al final de la primavera, o en verano, se produce un largo periodo de días soleados e intenso calor, toda la vegetación se secará. Recordemos, una vegetación que habrá crecido una barbaridad tras las lluvias de estas últimas semanas. Tendremos los bosques llenos de un combustible natural listo para arder. El riesgo de incendios podría ser extremo.

A esto se añadiría otro factor no ambiental. Con la crisis, se ha abandonado y descuidado el mantenimiento de las zonas boscosas mediante el recorte de personal. Y los bomberos, que también ven reducidos sus efectivos, serán menos en caso de incendio. En realidad, la prevención de incendios empieza ya en primavera, no en verano.   
 
Aunque no hay que ser negativos. Este año tenemos la ventaja que en nuestros embalses, ríos, piscinas, balsas… no va a faltar agua. Así que en caso de necesitarla no tendremos que ir muy lejos. Por otro lado, debido a lo caótica que es la atmósfera, quizá nos encontramos con un verano húmedo, lo que daría lugar a menos incendios.