lunes, 24 de diciembre de 2012

El misterio de la luz de la nevera



No hay niño que se resista al poder de atracción de la luz de la nevera. Aún recuerdo la cantidad de veces que de pequeño cerraba la puerta lentamente, asomando la cabeza por el lado, intentando ver el momento exacto en el que se apagaba la luz. Un buen pulso era primordial. Se hacía el silencio. Eran necesarias las dos manos para tener más control. Poco a poco hasta que… ¡ya! ¡Luz apagada! Momento de abrir la nevera otra vez y probar de nuevo. Con tantos intentos al final siempre aparecía mi madre gritando “¡Cierra la nevera!” Los sustos eran tremendos. Por lo que veo en la redacción, todos alguna vez han intentado lo mismo.
Palanca que activa y desactiva la luz de la nevera

El funcionamiento de este artilugio no es ningún secreto. Cuando se cierra la puerta de la nevera, ésta empuja una palanca de plástico que a su vez, corta el paso de la electricidad del circuito que tiene en su interior. Así, la luz se apaga. Cuando se abre la puerta, vuelve a cerrarse el circuito eléctrico, la electricidad puede circular y la luz se enciende. En el siguiente esquema lo verás fácilmente.


 


Siempre nos puede quedar la duda de si la luz de la nevera se apaga o no se apaga cuando cerramos la puerta. Ante esta paranoia hay soluciones fáciles. La más sencilla es la de tocar la luz al abrir la nevera. Si está caliente querrá decir que tenemos un problema. La otra solución más moderna es dejar el móvil grabando dentro y ver luego qué es lo que se ha capturado.
Pero la gran pregunta que siempre me he hecho, y mi madre nunca supo contestar, es por qué el congelador no tiene la misma luz. Básicamente porque las bombillas no están pensadas para resistir tan bajas temperaturas. El segundo motivo es por las pocas veces que se abre el congelador. No sale a cuenta poner un dispositivo que costará sus euros instalarlo.
Hoy en día encontramos el mismo gadget para los armarios más oscuros. Aquí tienes el ejemplo, a modo de botón:
Luz automática colocada en un armario

Aún hoy en día juego a apagar la luz dándole al interruptor con el dedo con la puerta abierta. Si haces la prueba verás lo rara que queda la nevera totalmente a oscuras.

1 comentarios:

  1. Muy bueno! lástima no leerlo hace unos añitos y despejar dudas jejej
    Saludos :))

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