martes, 18 de septiembre de 2012

Una gran ayuda en tu primera ducha del día


¡Muy buenos días! ¡Qué despertar más alegre he tenido esta mañana! Mentira. Al igual que los últimos días, he vuelto a levantarme empanado, atontado, con el pelo despeinado y por culpa de un maldito zapato casi dejo mis dientes clavados en el parqué de mi habitación.

Al verme en el espejo he decidido de forma tajante no afeitarme y me he metido rápidamente en la ducha. El termostato a 35 grados, pero toca esperar a que el agua no esté tan fría. Meto la mano en el chorro de agua. Aún no. Otra vez. Aún no. Ahora sí, el agua ya está más caliente.

Demasiado esfuerzo para ser tan temprano por la mañana. Una pequeña ayuda no iría mal. Pues bien, he encontrado un brazo de ducha genial, no funciona con pilas ni conectada a la luz, y a la vez entretiene. Un ingenioso invento que ilumina de color azul el agua cuando está fría, y de color rojo cuando está caliente.

Dentro del brazo tiene una pequeña turbina que la misma corriente de agua hace girar y suministra energía. Un sensor mide la temperatura del agua, que cuando está por debajo de los 32 ºC enciende unos leds de color azul. Cuando la temperatura supera los 32ºC, el color cambia a rojo. Puede ser una tontería, pero a mí me despertó una gran sonrisa cuando lo descubrí, y a la que pueda ahorrar un poco no dudaré en reservarlo por Internet.

Otra ventaja es que con la instalación de este artilugio dejaremos de ver el color original del agua que sale de nuestro cuerpo.

Si te quieres animar, aquí tienes el link para adquirirlo.

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