martes, 18 de septiembre de 2012

Proyectiles y retretes


Hoy toca hablar de otro tema divertido, entretenido y sorprendente que nos acompaña en nuestro día a día. Es el lazo de unión entre el movimiento del agua en el retrete, el sentido de las borrascas y los anticiclones y los misiles a larga distancia. 

La fuerza de Coriolis es una fuerza ficticia que experimenta un cuerpo en movimiento sobre la superfície de la Tierra. Si se lanza un objeto en el Hemisferio Norte a varios kilómetros de distancia hacia el Polo Norte, su trayectoria se desviará hacia la derecha ya que la Tierra gira de oeste a este, y si se lanza hacia el sur, hacia la izquierda. Los lanzamientos horizontales no notan este tipo de fuerza. Esto siempre ocurre en cualquier cuerpo que se mueva en la superfície de otro en rotación. 

En la vida real se puede observar el efecto de esta fuerza. Hagamos primero un poco de historia. En la Primera Guerra Mundial la armada inglesa sufrió un gran contratiempo. En su batalla en las Islas Falkland, en el hemisferio sur, sus proyectiles lanzados a varios kilómetros se desviaban más de 100 metros del blanco porque la corrección del desvío del proyectil a causa de Coriolis estaba calculada para el hemisferio norte. ¡Qué desastre!

Las masas de aire y los vientos también se ven afectados por el efecto Corolis y provoca que las borrascas giren en sentido antihorario y los anticiclones en sentido horario en el hemisferio norte (a la inversa en el hemisferio sur).
Si tienes un retrete en condiciones y tiras de la cadena podrás experimentar otro efecto de esta fuerza (a poder ser, que no haya mucho sólido). El agua fluye hacia el sumidero girando en sentido contrario a las agujas del reloj debido al efecto Coriolis. Lo verás mejor en los desagües cuando llueve mucho.

A partir de ahora cuando te escaquees del trabajo yendo al retrete, no te distraigas pegando caballitos de mar a la pared (ver post de Javier Gómez), ni leyendo ni silbando. Cuando acabes de ir de vientre, mira tu obra de arte y luego tira la cadena. A ver qué ocurre.

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