jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Por qué hay piedras en las vías del tren?


Ahora que vuelvo de vacaciones y estoy más fresco, a pesar del intenso calor que cae sobre Madrid, voy a resolver algunas de las dudas que me ha planteado mi gente durante estos días.

Una de estas iba sobre las famosas piedras que hay en las vías del tren. ¿Están de decoración? ¿Realmente las vías se apoyan sobre ellas? ¿Por qué las nuevas líneas de metro no las incorporan? Muchas preguntas que tienen una fácil respuesta.

A esta capa se la denomina balasto. Y sí, aunque parezca mentira sujeta perfectamente las traviesas de madera, que a su vez, sostienen las vías. La ventaja de este tipo de agarre es que las piedras se mueven y se distribuyen para repartir de la mejor forma posible el peso de las vías y traviesas por el paso de un tren. Podríamos considerar este suelo como sólido pero a la vez moldeable, sin restar resistencia.

Otra función de las piedras es el drenaje en caso de fuertes lluvias. El agua se cuela fácilmente entre ellas y evita que se inunde la vía.

En la construcción de nuevas líneas de metro y tranvías no encontramos piedras, sino hormigón. Ocupa un menor volumen, es más compacto, más resistente pero también más caro.

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