martes, 18 de septiembre de 2012

Meteorólogos de Fórmula 1 en paro


Hablar de los meteorólogos nunca había estado tanto de moda. Aún estábamos convalecientes por la retirada de Montesdeoca y Maldonado de La Primera, y ahora nos enteramos que en la Fórmula 1 ya no hay meteorólogos. ¡Qué desastre!

Los hombres del tiempo, como a nuestras madres aún les gusta llamarnos, somos los mejores compañeros de las redacciones de informativos cuando hay bodas y bautizos a la vista. Pero a la vez también estamos en boca de todos cuando nos equivocamos en un pronóstico. Y qué os voy a contar cuando entras en el ascensor con alguien, nadie sabe qué decir... y esperas que la otra persona no diga nada del tiempo. Misión imposible. 

A lo que iba. Interesantísimo el relato que hace Miguel Sanz, el corresponsal de automovilismo del diario Marca, sobre el mundo de las previsiones del tiempo en la competición. Aquí tenéis el link. Os hago un pequeño resumen de cómo se lo montaban antes los equipos y cómo lo hacen ahora para prever el tiempo.

Antes del año 2007 Ferrari, Mc Laren, Renault y compañía, tenían un gran dispositivo técnico y de personal para conocer las condiciones meteorológicas exactas que habría en carrera. Incluso contaban con helicópteros, dotados de antenas y ordenadores, sobrevolando los alrededores de cada circuito. En caso de amenaza por lluvia, calculaban la dirección, velocidad e intensidad de la precipitación para saber en qué vuelta empezaría a llover. Todos los datos eran enviados a tierra y eran interpretados por los propios meteorólogos de los equipos.

A partir de 2007 la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) está forzando a los equipos a ahorrar costes. Ya no sólo obligando que cada motor aguante dos Grandes Premios, sino que también afecta al personal. Como se debía ahorrar dinero con sueldos, despidieron a la mayoría de meteorólogos. Es decir, muchos de los meteorólogos a nómina de cada equipo ya hace meses que están en paro.

Ahora el responsable de los partes del tiempo es Méteo France, que manda la previsión a todos los equipos a la vez. Esta gente no trabaja mal, pero una previsión tan localizada necesita mucho trabajo, y no parece que estén para ello. Por esta razón cada equipo reacciona de forma distinta ante la posibilidad de lluvia, tal y como pudimos ver recientemente en Silverstone. Entre los ingenieros, que no son meteorólogos, y los jefes de equipo, se interpretan las previsiones, y luego pasa lo que pasa.

0 comentarios:

Publicar un comentario