martes, 18 de septiembre de 2012

Luna sangrienta en los eclipses


Esta pasada madrugada se ha producido un eclipse total de luna. Me intriga saber cómo habrá reaccionado el lobo ibérico al ver que la luna dejaba de brillar por momentos y se tornaba rojiza y tenue. ¿Se habrán quedado los lobos mirándose unos a otros incrédulos? O como dicen de la intuición de los animales… ¿ellos ya sabían desde hace días que tocaba eclipse? Dejemos la pregunta en manos de los biólogos y vamos a lo que nos toca hoy: saber por qué la luna queda rojiza durante un eclipse total.

Imagínate que estás frente una mesa de billar y tienes delante tuyo 3 bolas alineadas una frente la otra como un semáforo. ¿Cómo harías para que la bola que tienes justo frente a ti choque contra la última sin tocar la que está en medio y sin rebotar contra la banda? Le tendrías que dar efecto o que pegara un buen salto (sin destrozar el tapete en el intento, claro, que si no se cabrea el dueño del bar).

Lo mismo ocurre con la luz del sol. Supón por un momento que estás mirando directamente la luna cuando está totalmente eclipsada. Aparentemente no deberíamos verla porque la Tierra se interpone entre la luna y el sol. Lo que ocurre es que hay rayos del sol que al atravesar nuestra atmósfera se desvían e impactan contra la luna (tal y como haría una bola de billar al coger el efecto). El rayo de sol, al chocar contra las partículas de la atmósfera, dispersa su luz (fenómeno conocido como “dispersión de Raleigh”). La luz del sol se descompone en colores y el color que menos se desvía es el rojo, pero lo suficiente para modificar su trayectoria y colisionar contra la luna. El resto del espectro (azul, violeta…) se desvía tanto que acaba desapareciendo. De esta manera la luna adquiere el aspecto rojizo.

El color azul del cielo y los amaneceres y atardeceres rojizos se basan en el mismo fenómeno. Te lo contaré con más detalle próximamente.

¡Ah! Y si estas noches que tenemos luna oyes ruidos en el pasillo del piso no pienses en lobos. Será la suegra, que se habrá levantado a por un vaso de agua. Eso sí que da miedo.     

0 comentarios:

Publicar un comentario