jueves, 20 de septiembre de 2012

Los helados y el dolor de cabeza


Hay mil cosas que nos provocan dolor de cabeza: los gritos, la voz de tu ex suegra, estudiar, tu madre diciéndote que te hagas la cama, los niños que no se callan en los aviones... En cambio hay otras cosas que, por ley, no deberían. Entre ellas situaría la resaca. Como no puede ser… hoy vamos a hablar de otra de esas cosas que nos provoca dolor de cabeza y no se lo merece: comer helados.

Hay una gran parte de la población que, instantes después de introducirse helado en la boca, sufre un dolor de cabeza breve pero intenso. También sucede al beber un refresco muy frío. Hasta el momento no había encontrado la solución a este enigma, pero un blog de medicina me ha resuelto por fin la duda.

El desencadenante de la cefalea pasajera es la bajada brusca de la temperatura del paladar. En este punto, existen dos teorías. Una que dice que un nervio denominado Trigémino se irrita y nos da la sensación de dolor en la frente. Otra explica que el dolor es debido a la contracción súbita de los vasos sanguíneos del cerebro

La solución está en evitar el contacto de alimentos fríos directamente con el paladar. Toca introducirlos lentamente y calentarlos con la lengua y la saliva para aumentar la temperatura.

Afortunadamente a mí no me pasa. Lo bueno de esto es que puedo sonreír cada vez que alguien al tomar un helado se le pone la cara de gato.

1 comentarios:

  1. A mí sí me pasa, sí. Siempre! Claro, lo pillas con tanta ansia que no le das tiempo a calentarlo ni a saborearlo ni a nada! Y luego pienso: la próxima vez no me pasará. Y me vuelve a pasar...

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