martes, 18 de septiembre de 2012

Los extraterrestres nos tienen a tiro



Ayer visitó Barcelona el mejor experto en búsqueda de vida extraterrestre de nuestro planeta. No es bajito ni tiene flequillo. Tampoco hocico marrón ni le gustan los gatos. No es Alf. Se trata de Frank Drake, astrónomo californiano y presidente del SETI (Search for Extra-Terrestrial Intelligence).

Drake está profundamente convencido, al igual que muchos científicos, que la vida extraterrestre existe. Argumenta que entre los 100.000 millones de galaxias debe haber alguna que cuente con civilizaciones inteligentes. El problema principal es la dificultad que tenemos en contactar con ellos, o al menos, obtener indicios de que están allí.

El SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), presidido por Drake, es un proyecto en el cual colaboran cientos de miles de internautas. A través de un radiotelescopio de 305 metros de diámetro situado en Arecibo, en Puerto Rico, se recogen señales de todo el cosmos. Estas señales se envían a la Universidad de Berkeley, en California, donde se dividen en fragmentos muy pequeños. Cada fragmento se manda a un usuario del programa para que su ordenador lo analice.

La aplicación informática del SETI no necesita ningún tipo de mantenimiento. El programa permanece desactivado mientras se trabaja con el ordenador y se activa únicamente a modo de salvapantallas. Los datos van siendo almacenados y se mandan de nuevo al centro universitario una vez se ha completado el chequeo de cada paquete de datos. La unión de todos los ordenadores personales equivaldría a una computadora que costaría miles de millones de dólares. Si tenemos en cuenta que la NASA retiró la financiación del SETI en 1992, pensar en una inversión de tal calibre es impensable.  

Aún así, no sólo invertimos el tiempo buscando señales extraterrestres. Desde la Tierra hemos mandado al espacio señales para que nos puedan encontrar algún día. En 1974 mandamos los caracteres de nuestro código genético, explicando cómo somos y donde nos ubicamos en el Sistema Solar. Si alguien recibe la señal, sabrá cómo encontrarnos e invadir la Tierra si es necesario. Nada esperanzador para los terrícolas, ¿verdad?

De momento no podemos afirmar que exista vida extraterrestre, pero tampoco que no exista. Lo que sí estoy seguro es que el día que sea evidente su existencia cambiarán nuestras vidas. ¿Te lo imaginas? Me encantaría vivirlo.

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