miércoles, 19 de septiembre de 2012

La nieve y el calor, ¿cogidos de la mano?


Siguiendo con el serial de frío y nieve que aún está afectando parte de nuestro país, voy a contaros algo que nunca entendí cuando era pequeño. “A ver si nieva de una vez y deja de hacer frío”, decía mi abuela. Tenía toda la razón. Le he intentado explicar ahora por qué es así, pero dice que es demasiado mayor para entender estas cosas.

Cuando ponemos agua a hervir, necesitamos suministrar calor al cazo que la contiene. El agua pasa de fase líquida a gaseosa, y para ello, necesita la energía que nosotros le facilitamos. En termodinámica, este tipo de proceso se denomina endotérmico.

El proceso contrario, justamente lo que ocurre en las nubes cuando empieza a nevar, es exotérmico. Cuando las gotitas de agua minúsculas de la nube se convierten en sólido (hielo) se desprende energía en forma de calor.

Es decir, cuando el agua recorre el camino sólido > líquido > gas, se absorbe calor (lo que ocurre cuando descongelamos el caldo que nos preparó nuestra madre). El contrario, gas > líquido > sólido, desprende calor .

Por esta razón sube la temperatura cuando se pone a nevar. Sólo lo hace unos grados, pero los suficientes para que nuestro cuerpo lo note. Lo más habitual es pasar de temperaturas claramente negativas a valores cercanos a los 0ºC.

¿Qué ocurre cuando deja de nevar y se van las nubes? El próximo día lo vemos.

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