miércoles, 19 de septiembre de 2012

La historia del DIN A4


Es el tamaño ideal para crear aviones y perfecto para hacer una bola de papel y encestar en la papelera (o para lanzar al cogote del compañero de clase). Para denominar una simple hoja de papel hemos adoptado el "DIN A4" sin ser muy conscientes del por qué. 

El nombre de DIN proviene del Deutsches Institut für Normung, o lo que es lo mismo, el Instituto Alemán de Normalización. Es una organización que se dedica a crear estándares técnicos. El objetivo es que todo el mundo llame igual a la misma cosa en todo el mundo, cosa que la tecnología a nivel global necesita imperiosamente. Y se agradece.

El formato de referencia es el A0. La superficie total es de 1 metro cuadrado. El secreto de este formato es la relación que existe entre los lados: 1:1,4142 (1:raíz de 2). Con esta proporción, si partes una hoja de esta serie por la mitad (de su lado más largo) obtienes dos hojas con las mismas proporciones pero de tamaño más reducido. Si se parte un A0 se obtienen dos A1. Si se parte un A1 se obtienen dos A2. Y así sucesivamente hasta el DIN A4.

Otro formato conocido y ya antiguo, que nos trae recuerdos de la época de nuestros abuelos, es el folio. Hay gente que incluso le denomina folio al DIN A4, y no es lo mismo. Además, suena muy mal, la verdad. Es como la gente que al autocar le sigue llamando coche de línea, o a la cámara de fotos, máquina de retratar. El folio mide 220 x 320mm, un poco más grande que el DIN A4 (mide 210 x 297). La mitad de un folio es una cuartilla, y si lo dividimos de nuevo, una octavilla. Estos dos últimos nombres suenan aún más arcaicos.

Y una cuestión que se ha planteado en muchos programas de televisión y en foros ha sido las veces que se puede doblar una hoja de papel sobre sí misma. Encontrarás en la red que sólo son siete u ocho. En realidad, el récord está en doce. Ahora bien, utilizando un DIN A4. El papel higiénico no vale. Está por otras cosas.

0 comentarios:

Publicar un comentario