jueves, 20 de septiembre de 2012

La eterna espera entre despegue y despegue


Como hoy en día los aviones forman parte de nuestra vida, y raras son las vacaciones donde no nos toca coger uno, hoy estrenamos una serie de posts sobre el mundo de la aviación comercial. Curiosidades, anécdotas, datos interesantes e imágenes sorprendentes que nos van a entretener durante unas cuantas semanas. Siempre que las nubes no me den mucho trabajo, claro.

Comenzamos hablando del tiempo interminable que toca esperar dentro del avión. Después de las charlas sobre seguridad, que posiblemente nunca vamos a tener que llevar a cabo, nos dirigimos hacia la pista de despegue. Cuando vemos que estamos a punto de despegar, resulta que en la cabeza de la pista hay tres o cuatro aviones en cola para salir. Aquí, la espera se hace a veces eterna.

Cuando un avión despega, deja tras de sí una gran estela de turbulencias de aire. Tanto es así que casi sería imposible la salida de otro avión comercial. Se tiene que esperar, normalmente unos dos minutos, a que el aire vuelva a un estado de cierta calma y estabilidad.

Ahora puedes hacerte una idea de lo que sufren los monoplazas de Fórmula 1 cuando van pegados al coche de enfrente. El aire que se encuentran no está en calma y todas las simulaciones aerodinámicas no sirven en estas condiciones.

Así que, durante esa espera, no te acuerdes de las madres de los controladores aéreos, por mucho dinero que cobren sus hijos. Ellos no tienen la culpa.

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