martes, 18 de septiembre de 2012

Jornada de refracción


Hoy tenía que ser una plácida jornada de reflexión pero algunos se han empeñado en ensuciarla. Vamos a poner un poco de humor a lo que tenía que ser un precioso día y a conocer algo más de la luz y de sus sorprendentes efectos. Hablemos de la refracción ya que hoy, de reflexión, poco habrá.

La refracción es el fenómeno óptico que se produce cuando una onda sufre un ligero desvío al pasar de un medio a otro. El ejemplo más común y entendible es el de la pajita y el vaso de agua. Cuando parte de la pajita está dentro del agua vemos una pequeña discontinuidad entre la parte de ella que está fuera del líquido y la que está dentro, como si estuviera rota. Esto es debido a la refracción que sufre la luz en el cambio de medio antes de llegar a nuestros ojos.

Para que se produzca este efecto ambos medios deben tener distinto índice de refracción, el cual nos indica cómo de rápido se mueve la luz en dicho medio. El índice de refracción del aire es 1, el más bajo que existe, donde la luz se mueve a mayor velocidad. El resto de medios lo tienen más elevado (el agua 1,33 y el alcohol 1,36, donde la luz se transmite a menor velocidad).

Si la luz pasa de aire a agua o de agua a aire el desvío que sufre el rayo de luz es distinto. La “Ley de Snell” es una fórmula matemática que nos indica qué desviación sufrirá la luz en el momento de refractarse (desviarse) en un cambio de medio cuando sabemos los índices de refracción de ambos, y a la inversa, pero mi propósito no es empapar este blog de formulitas, que si no sería un tostón.

Vamos a entender un poco mejor la refracción. Hay que saber que la luz no es tonta. Si tiene que ir de un punto a otro siempre lo hará siguiendo la trayectoria que le cueste un menor tiempo. Eso lo consigue yendo el mayor rato posible por un medio rápido (aire) y el mínimo por otro (por ejemplo agua). A esto se le llama “Principio de Fermat

Para comprenderlo mejor nos vamos a poner en la piel de un rayo de luz. Imagínate que estás en la playa y a lo lejos en diagonal ves a una chica con unos pechos enormes que se está ahogando. Para rescatarla irás corriendo por la arena lo máximo posible y después te lanzarás al agua cuando estés frente a ella, ¿verdad? Por la arena te podrás mover mucho más rápido que por el agua y llegarás antes. Lo mismo haríais las chicas si quien se ahoga es George Clooney.

De igual forma lo hace la luz en el fenómeno de la refracción. Es una pillina.

0 comentarios:

Publicar un comentario