miércoles, 19 de septiembre de 2012

El ventilador calienta


Ahora que estamos en pleno verano ya empezamos a estar un poco cansados de tanto calor. Un día repasaremos algunos métodos caseros para refrescarnos si no disponemos de aire acondicionado, como por ejemplo, ponernos una patata fría en el cogote. Pero hoy toca hablar del ventilador, aun presente en mucho de nuestros hogares. ¡Con lo bonito que es ver cómo gira hacia un sentido y otro del salón!

A diferencia de lo que todos imaginamos, un ventilador genera calor. Y lo hace de dos formas distintas. Cuando toques un ventilador que lleve funcionando mucho rato lo notarás. Debido a la corriente eléctrica, se genera calor dentro del aparato. Este calor se crea debido al movimiento de los electrones que producen la energía eléctrica. Es el denominado efecto Joule.

La otra forma en la que el ventilador genera calor es mucho más inapreciable. Cuando las aspas del ventilador giran a gran velocidad, se produce fricción con el aire. Como todos sabemos, la fricción desprende calor.

Lo que en realidad nos alivia de los ventiladores es el movimiento de aire que provoca. Se crean corrientes dentro del habitáculo donde nos encontramos. Esto ayuda a que nuestra piel evapore el sudor de nuestra piel, y en consecuencia, desciende nuestra temperatura corporal.

En este mismo principio se basa el clásico abanico. Un día os voy a contar si realmente sale a cuenta abanicarse. Por un lado nos refresca la cara, pero por el otro el brazo realiza ejercicio y provoca sudoración y consumo calórico. Interesante, ¿verdad?

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