miércoles, 19 de septiembre de 2012

El trasero de la luna


A la NASA, definitivamente, se le ha quedado pequeña la luna. Como buenos americanos, siempre han querido ir más allá y han preferido utilizar sus millonarios fondos para explorar nuevos planetas como Marte. La última noticia es la puesta en marcha de una nueva misión: llegar a Júpiter.

¿Por qué la NASA ha pasado de la luna? La razón principal es el prestigio. Llegar a la luna lo tiene al alcance cualquier potencia mundial, como por ejemplo los rusos. Llegar a Marte y a Júpiter, sólo lo pueden hacer ellos, los americanos. Aunque nos dirán que es por interés científico, como estudiar planetas donde pueda haber vida o donde el hombre pueda vivir en un futuro. 

Han tenido que ser otros países, como la India o Japón, los que estudien todo aquello que la NASA no hizo en su momento. Elaboración de una cartografía excelente y nuevos descubrimientos en nuestro astro más cercano, están siendo la novedad en estos tiempos de crisis.

Los japoneses, con su sonda Selene, están ahora mismo obteniendo fotografías de alta resolución de la cara oculta de la luna. En ellas, se evidencia que la actividad volcánica ha sido más reciente de lo que siempre nos habíamos pensado: 2.500 millones de años en lugar de los 3.000 anteriormente conocidos. Parece que te quedes igual con estas cifras, pero 500 millones de años de diferencia son muchos.

La cara oculta de la luna nunca la podemos observar porque con la Tierra gira de forma “solidaria”, es decir, al mismo compás. Hasta 1959 no la vimos por primera vez gracias a los rusos. Esta cara es mucho más accidentada ya que recibe más impactos de meteoritos. Esto salva a la Tierra ya que nos hace de escudo protector.

Ayer pudimos comprobar en los informativos que el famoso “se conoce más de la superficie de la luna que del fondo del océano” es totalmente cierto. Un calamar gigante se dejaba grabar en las profundas aguas mejicanas. ¡Lo que nos falta aún por estudiar en la Tierra!

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