lunes, 24 de septiembre de 2012

El olor a lluvia, clave para la supervivencia


El pasado sábado 22 estrenamos el otoño. Tras días y días sin llover en muchas zonas de nuestro país, ayer empezó a hacerlo. Hacía muchísimo tiempo que al abrir la ventana no venía ese olor tan rico a humedad, a lluvia recién caída. Este olor tiene más secretos de lo que imaginamos porque el agua, como sabrás, no sabe ni huele a nada. Entonces… ¿por qué huele al llover?

El aroma que nos llega durante estos días no es otra cosa que un tipo de alcohol. El alcohol es muy volátil, por eso se usa en los perfumes. Cuando los microorganismos que forman parte de la vegetación mueren, producen unas bacterias, las Streptomyces coelicolor. Estas bacterias producen un compuesto químico que se denomina Geosmina, que queda reposando en el suelo y si nadie la molesta, de ahí no se mueve.

Cuando empieza a llover después de mucho tiempo sin hacerlo, las gotas de agua entran en contacto con la Geosmina. Parte de esas gotas, sobre todo en verano y gracias al calor, se evaporan rápidamente y ascienden, poniendo en movimiento esta Geosmina a través del aire hasta que llega a nuestra nariz.

Este olor es vital para ciertos mamíferos. Especialmente para aquellos que viven en condiciones de falta de agua. Localizar dónde ha llovido gracias a la Geosmina puede salvarles la vida. Por eso el ser humano huele la lluvia, porque somos mamíferos.

Así que este olor tan rico a lluvia recién caída… no es más que el olor a organismos muertos. Ha perdido todo el romanticismo, ¿verdad?

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