miércoles, 19 de septiembre de 2012

El Fahrenheit nos volvería locos


La novia de mi compañero de piso es americana. Un día, mientras yo estaba hirviendo unos spaghetti y ella fregaba los platos, le pregunté si no se le hacía raro la escala de temperaturas que usan en su país. Ella me respondió: “nou, eschamous acoschumbrarous”. Lo que aún sigue sin entender es cómo podemos tener temperaturas negativas.

La escala centígrada toma como referencia “0” el punto de congelación del agua destilada en condiciones atmosféricas normales y “100” para su temperatura de ebullición. La escala Fahrenheit toma las mismas referencias, “0” y “100”, pero en el caso de una disolución de cloruro amónico y agua. Vamos, un lío.

Resulta claramente incómodo utilizar el grado Fahrenheit con el agua, el líquido más común en nuestra vida diaria. Aunque en algunos casos el líquido más común es la cerveza. Volviendo al tema que nos ocupa, el punto de congelación del agua es de 32ºF y el de ebullición de 212ºF. Para convertir grados Celsius a Fahrenheit debemos realizar la siguiente operación: F= (1,8).C + 32.

Volviendo al tiempo de hoy, atención a las temperaturas mínimas que hemos tenido esta pasada noche: 25ºF en León y 30ºF en Burgos. ¡Qué frío! Es mucho más cómodo hablar de -4ºC en León y los -1ºC en Burgos, ¿verdad? ¡Ah! Y ayer volvió a nevar. Excelente noticia.

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