miércoles, 19 de septiembre de 2012

Darwin no se mira el ombligo


Hoy, 12 de febrero de 2009, se cumple el 200 aniversario del nacimiento de Charles Darwin, el creador de la teoría de la evolución de las especies que hoy en día sigue siendo más que admirada. Si Tamara Falcó, hermana de Chabeli, dijo que su personaje histórico favorito es Robin Hood, el mío es Darwin ;-)

Fue el padre de la teoría que cambió el concepto del origen del hombre, pero el hombre también tiene otro gran mérito: estar presente en muchos finales de comida familiares. ¿Quién no ha cogido una cucharilla y se ha dedicado a arrastrarla por la superficie de la botella de Anís del mono con las mejillas más rojas de lo habitual, cantando a la vez? Fíjate bien. El mono de la botella tiene el rostro de Darwin. Después veremos el por qué.

La teoría de Darwin chocó, como cualquier cosa que representara una novedad en la época, con la iglesia. En su teoría contaba que la evolución de una especie es el resultado de miles de millones de años de selección natural. Claro está que el origen del hombre la iglesia lo presentaba con las figuras de Adán y Eva, los primeros hombres en la Tierra.

Antes de seguir, un pequeño apunte. Se comenta que Adán y Eva no tenían ombligo. Como todos sabemos, esto no es posible científicamente porque es por el cordón umbilical donde los niños se alimentan dentro del cuerpo de la madre. Pero debemos pensar que eso es sólo una interpretación, una más, que nos muestra la Biblia. Si celebramos la Navidad, la Semana Santa,… ¿por qué no “creer” en el no-ombligo de ambos personajes?

Nos podemos considerar afortunados. Somos una pureza que los elementos y el instinto animal han ido depurando hasta lo que somos hoy en día: máquinas casi perfectas. Casi. Aún tenemos muchos fallos que en millones de años ya nos encargaremos de depurar poco a poco.

Volvamos al tema del Anís del mono. Como sabrás, es una marca de anís española que se creó en 1868. A la familia de fundadores, que tenían ya negocios en América, les llegó desde allí un mono. Un regalo que adoptaron como mascota. Oyendo las controvertidas discusiones que había en la época en las cuales Darwin decía que el hombre provenía del mono, hicieron un dibujo mitad mono-mitad hombre y decidieron que sería la imagen de su anís. La cabeza del mono sería una réplica de la de Darwin. El mono sostiene un pergamino donde aparece la siguiente frase: “Es el mejor (anís). La ciencia lo dijo y yo no miento”. Eso quería decir que si lo decía un mono, como es nuestro antepasado, también tenía que ser el mejor para el hombre.

Menos mal que a nosotros no nos encierran en los zoológicos como a los monos, que son como nosotros, pero más antiguos.

0 comentarios:

Publicar un comentario