jueves, 20 de septiembre de 2012

Contaminación y pelos de nariz


Desde que vimos a qué velocidad crece el pelo de nuestro cuerpo, antiguo post de Colgado por los Newtons, no habíamos hecho referencia al tema capilar. Demasiado tiempo para dejar aparcada una temática tan jocosa y que ahora está de actualidad.

Las palabras que conforman el título del post de hoy van unidas de la mano. El anticiclón es un fenómeno de altas presiones que estanca el aire de nuestras ciudades. Así, la contaminación se dispara. ¿Y qué pintan aquí los pelos de la nariz? Si recuerdas la última vez que viste un filtro de aire sucio de un coche sabrás el porqué. Él respira el mismo aire que tú.

Los pelos de la nariz tienen la misma función: filtrar el aire. Pero en nuestro caso, el que entra en los pulmones con tal de evitar que partículas perjudiciales para la salud se instalen en ellos. El polvo, el polen, pequeños insectos, y como no, algunas partículas contaminantes, son, entre otras, las que quedan retenidas en la entrada de nuestra apreciada nariz.

Así que no es raro que estos días, si vives en una gran ciudad, los Kleenex queden algo teñidos de negro cuando retienen tus mocos. Si eres de los que mira al papel una vez te has sonado, claro. Qué bonita palabra, ¿verdad? Sonarse.

Es durante estos días cuando te das cuenta de que los pelos de la nariz sirven para algo. Recuerda que todo el pelo que existe en nuestro cuerpo tiene su función. Y como somos muy modernos, queremos quitarlo. Pero ojo. Los pelos de la nariz no se arrancan de raíz, y no te lo digo para evitarte el picor y el lloro posterior. Va como el de la cabeza: se va recortando a medida que crece.

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