miércoles, 19 de septiembre de 2012

¿Cómo se fabrican los globos?


Después de leer la pregunta del título del post, seguramente te habrá venido a la cabeza lo que tantas veces hemos visto en la tele: un hombre, vestido con bata blanca, gorro y guantes, hinchando un preservativo para comprobar si tiene algún agujero. Pues lo que vamos a ver hoy no difiere demasiado de esto. Veamos pues cómo se fabrican los globos, tan divertidos cuando uno los lanza a alguien, no tan divertidos cuando nos lo lanzan a nosotros, y absolutamente odiosos cuando nos los encontramos pegados al suelo en pleno agosto como si fueran pegamento.

Antes de empezar, una pequeña anécdota. Que te lanzaran un globo en el siglo XIX era mucho más temible que hoy en día. Estaban hechos de vejiga seca de animal. ¡Qué desagradable! Bueno, tampoco tanto si pensamos que muchas longanizas están cubiertas de intestino, nos lo comemos, y por allí ya sabemos qué es lo que pasa, de color oscuro y huele tan mal, ¿verdad? Por suerte, hacia los años 30 ya se empezaron a fabricar con materiales plásticos.

El primer paso consiste en crear la mezcla plástica que formará el globo. Para esto se junta látex líquido y colorante. Una vez bien mezclados, se sumergen una especie de bolos, como los de la bolera, bocabajo.

Tal y como se fabrican las velas: mojar y sacar. El material de latex se queda pegado al bolo. Después, se les da un baño de agua caliente para que el latex se vulcanice. Eso no quiere decir que empiece a escupir lava, sino que el material se endurece, siendo elástico a la vez para siempre.

Cuando el material ya está listo, se le tira polvo de talco y agua para poderlo tratar con más facilidad. Para extraerlo del molde se aspira, así de sencillo. Finalmente se lavan, y listos.

Y como en los preservativos, algunos se hinchan para comprobar la flexibilidad y se comprueba si tienen imperfecciones o agujeros. Eso tan temido por algunos, no sea que se escape lo que no se tiene que escapar... 

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