miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cómo odiar una canción


Póntela en el móvil como sintonía del despertador. Es el mejor método para acabar odiando un conjunto de notas, por mucho que formen parte de la melodía de tu canción favorita. Sólo dale tiempo.

El despertar es el peor momento del día. Mucho más si duermes solo, claro. Pasas del descanso, del relax en su máximo esplendor, a un estado de conciencia súbito provocado por el sonoro estruendo del despertador.  Ya puede ser una alarma, una canción o las señales horarias de tu emisora favorita. Acabas odiando el sonido que hace que te despiertes por la mañana. ¿Y por qué no odiamos a nuestra pareja, si es ella la que nos despierta? Porque es una persona. Además, la queremos. No puedes querer a un objeto ni a un sonido. Unos labios que te besen y te den los buenos días, sí. Ya sean de tu madre o de tu pareja. 

Hablemos un poco del despertador. El método de despertarte artificialmente, si se le puede llamar así, fue inventado por los griegos aproximadamente en el año 250 a.C. Cuando la marea subía, activaba un dispositivo mecánico que hacía ruido. Este método tenía muchos fallos dado que la marea se comporta dependiendo de la posición de la luna, y como todos sabemos, va cambiando a lo largo del mes. El despertador moderno lo inventó un relojero  en 1787: Levi Hutchins

Hoy en día tenemos mil tipos deferentes de despertadores. El que se tira al suelo y no para de rodar, el que lanza un chorro de agua… mil ideas para evitar que nos levantemos a la hora de comer.

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