martes, 18 de septiembre de 2012

¿A quién se le encendió la bombilla?



En una semana arranca el mundial de motociclismo. Ya tenemos una sorpresa: la primera carrera será nocturna. El motivo: la audiencia. Consecuencia: derroche de energía.

Con la inauguración del Circuito de Qatar todo el mundo se frotaba las manos. Otro país lejos de Europa donde la publicidad del tabaco y del alcohol está permitida. El primer gran premio se celebró allí en 2004 a 40ºC de temperatura ambiente y a 51ºC el asfalto. Inhumano. Un circuito con apenas público en la grada, por no decir nadie, y con poca audiencia en televisión debido a la diferencia horaria. ¿La solución? Cuatro bombillas y a correr de noche. Eso garantiza la audiencia europea, la más numerosa. Bernie Ecclestone pensó lo mismo hace tiempo y este año la Fórmula 1 corre también de noche en Singapur.

Las primeras pruebas nocturnas fueron pésimas porque las luces deslumbraban a los pilotos. Ahora, con cuatro retoques y luz suficiente para alumbrar 70 campos de fútbol (5,4 millones de watios de potencia), las últimas pruebas han ido bien. Con tanta luz se podría iluminar una hipotética carretera en linia recta desde Doha, la capital de Qatar, hasta Moscú, o bien 3.000 viviendas a la vez.

No siempre “la hemos cagado” queriendo iluminar lugares donde habitualmente no hay luz. En Viganella, cerca de los Alpes, se instaló un espejo gigante para que el pueblo, que no recibe directamente la luz solar entre el 11 de noviembre y el 2 de febrero debido al valle profundo donde se encuentra, pueda disfrutar del sol. La arquitectura más moderna juega con la luz solar a base de claraboyas para poder tener luz natural dentro de casa.

Ahora que ya es de noche en Qatar, me gustaría tener una bombilla para poder ver a los organizadores de la carrera rezando a San Lorenzo para que no llueva el día de la carrera. Si llueve, la reflexión de la luz de las farolas con el agua en el suelo dejaría los pilotos deslumbrados y se debería suspender el espectáculo, pero allí sólo llueve 1,5 días de media en marzo. Viva el espectáculo y el despilfarro.

0 comentarios:

Publicar un comentario